¿Qué es ser Cristiano o Seguidor de Jesús?
Hermanos y Amigos, en un mundo lleno de definiciones superficiales sobre lo que es seguir a Jesús o ser un cristiano, en este articulo les presento que es el discipulado desde su raíz bíblica, histórica y teológica. Si buscas una respuesta sólida, clara y transformadora, este contenido te ayudará a entender el llamado de Cristo con profundidad y fidelidad bíblica.
¿Qué significa ser un seguidor de Jesús?
1. El llamado de Jesús:
El contexto histórico del “Sígueme”
En el judaísmo del siglo I, un discípulo no era un oyente ocasional, sino alguien que adoptaba la vida de su maestro. Jesús toma ese modelo… y lo eleva a un nivel eterno.
“Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.” (Mateo 4:19)
El llamado no es a una idea, sino a una Persona. Y esa Persona es el Mesías. Por eso, cuando Leví escucha la voz de Jesús, su respuesta es inmediata y total.
“Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.” (Lucas 5:28)
Nota exegética: “Dejándolo todo” implica ruptura, entrega y reorientación. No es poesía: es la esencia del discipulado.
El costo real de seguir a Jesús
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame.” (Marcos 8:34)
En tiempos de Jesús, la Cruz no era un símbolo religioso, sino un instrumento de muerte pública. Seguir a Cristo implica estar dispuesto a perderlo todo por Él.
Conexión bíblica: El apóstol Pablo afirma: “Con Cristo estoy juntamente crucificado” (Gálatas 2:20). El discipulado es participación en la muerte y vida de Cristo.
2. Seguidor vs. simpatizante:
Las multitudes escuchan; los discípulos permanecen
“Muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él.”(Juan 6:66)
No todo el que comienza a seguir a Jesús persevera. El discipulado no se mide por emoción inicial, sino por fidelidad continua.
El verdadero seguidor vive bajo el señorío de Cristo
“No todo el que me dice: Señor, Señor… sino el que hace la voluntad de mi Padre.”
(Mateo 7:21)
La fe bíblica une confianza y obediencia. No existe discipulado sin sumisión al señorío de Cristo.
3. Seguir a de Jesús
Seguir a Jesús es seguir al Hijo de Dios
“Mis ovejas oyen mi voz… y me siguen.”
(Juan 10:27)
El discipulado nace de la revelación y la relación. No es un proyecto moral, sino una respuesta a la voz del Pastor.
Seguir a Jesús es vivir orientados al Reino
“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia…”
(Mateo 6:33)
El Reino reordena prioridades, deseos y decisiones. El seguidor vive mirando hacia el futuro de Dios.
Seguir a Jesús es adoptar su forma de amar y sufrir
“Cristo padeció por nosotros… para que sigáis sus pisadas.”
(1 Pedro 2:21)
El discipulado seguir el modelo de Cristo: amar, servir, perdonar y entregar la vida si fuera necesario.
Seguir a Jesús es caminar con su pueblo
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos…”
(Juan 13:35)
El discipulado es conocido por su testimonio delante de los hombres. No se sigue a Jesús en soledad, sino siendo luz y sal la humanidad necesitada.
4. Preguntas teológicas esenciales
¿Se puede seguir a Jesús sin reconocerle como Señor?
No. El discipulado bíblico es inseparable de la confesión de Cristo como Señor y Dios.
“¡Señor mío, y Dios mío!”
(Juan 20:28)
Admirar a Jesús no es seguirle. Seguirle implica rendirse a su identidad divina.
¿Cómo se relacionan la gracia y el costo del discipulado?
“El que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.”
(Lucas 14:33)
La gracia (la Salvacion) es gratuita, pero transforma tanto nuestro ser que nos lleva a renunciar a todo lo que lo que dañe nuestra relación personal con Cristo.
¿Seguir es algo personal o público?
“A cualquiera que me confiese delante de los hombres…”
(Mateo 10:32)
El discipulado es interior y exterior. La fe verdadera se hace visible ante todos los hombres.
¿Cómo se entender como seguir a Cristo si no lo vemos?
Por medio de la revelación del Espíritu Santo, y la "Pura e Inalterable" Palabra de Dios (La Biblia).
5. Cómo seguir a Jesús hoy:
Identidad transformada
El seguidor de Jesús redefine su vida entera bajo el señorío de Cristo: tiempo, decisiones, relaciones y vocación.
Ética diaria marcada por la cruz
“El que no toma su cruz… no es digno de mí.”
(Mateo 10:38)
La Cruz se vive día a día: testificar, llevar las nuevas de Salvacion, perdonar, servir, decir la verdad, amar sin esperar retorno.
La Asamblea de los Santos (La Iglesia) El discipulado crece en la Iglesia local: un cuerpo que su responsabilidad es enseñar sostener y corregir en amor.
Misión:
“El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”
(Lucas 19:10)
El seguidor participa en la misión de Cristo: anunciar, servir, amar y restaurar.
6. Notas exegéticas breves
- Mateo 4:19: “Venid en pos de mí” implica movimiento continuo.
- Marcos 8:34: “Tomar la cruz” está ligado al anuncio de la pasión.
- Juan 10:27: El discipulado es escuchar, mantener una relación y obediencia a Cristo.
- Romanos 12:1–2: La vida cristiana presentar nuestros cuerpos en sacrificio vivo.
- Hebreos 12:1–2: El discipulado es como una carrera.
Conclusión:
Seguir a Jesús no es añadir religión, es seguir las pisadas del Maestro, amar a la humanidad necesitada y servir en llevar las nuevas de Jesucristo, anunciando la historia del Hijo de Dios que murió, resucitó y volverá otra vez. El seguidor puede que tropiece, dude y hasta que se canse, pero con la ayuda del Espiritu Santo vuelve la mirada al Pastor que va delante. Aleluya...
“El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”(Juan 8:12)

0 comments:
Publicar un comentario